Nosotros creemos que sí.
Cuando pensamos en aprender una lengua, solemos concentrarnos en el profesor, el método, los materiales o el tiempo de estudio. Sin embargo, hay un elemento del que se habla mucho menos y que también transforma la experiencia de aprendizaje: el espacio.
En Spanish Society creemos que el lugar donde aprendemos comunica el valor que le damos al aprendizaje. No es lo mismo asistir a una clase en un salón cerrado y convencional que hacerlo en un entorno vivo, contemporáneo y lleno de oportunidades para conectar con otras personas.
Por eso buscamos espacios que inspiren.
Espacios con luz natural, techos altos, áreas abiertas, cafeterías, salas de reunión y una comunidad activa de personas que crean, emprenden, trabajan y comparten ideas. Lugares que transmiten movimiento, bienestar, prosperidad y crecimiento.
Salir de la rutina de la oficina, o de la casa, para entrar en un ambiente profesional, pero al mismo tiempo relajado, creativo y cercano, cambia nuestra disposición. La mente se abre, disminuye la tensión cotidiana y estamos mucho más disponibles para conversar, escuchar y aprender.
Además, un coworking reúne diariamente a personas provenientes de distintos países, culturas y lenguas. El español es una de ellas. Esto no significa que cada visita se convierta en una práctica espontánea, pero sí aumenta las oportunidades de escuchar el idioma, conocer hispanohablantes y utilizar el español en contextos reales, fuera del ejercicio académico.
Para muchos de nuestros estudiantes, este entorno tiene un valor adicional. Mientras aprenden un idioma, también se encuentran inmersos en una comunidad profesional donde pueden ampliar su red de contactos, descubrir proyectos interesantes o simplemente conversar con personas que comparten una visión de crecimiento e innovación.
En otras palabras, el aprendizaje deja de ser un momento aislado de la semana para convertirse en parte de una vida social y profesional más amplia.
Y las posibilidades no terminan cuando acaba la clase.
Después de una sesión de español puede surgir un salón de conversación, un café compartido, una presentación de un libro, una charla, una actividad cultural, una clase de yoga, una sesión de salsa o un encuentro de networking. Todo ello en un mismo lugar.
Porque las lenguas no viven únicamente en los libros. Viven en las conversaciones, en los encuentros, en las amistades, en los proyectos y en las experiencias compartidas.
Esa es también la razón por la que nos entusiasma desarrollar muchas de nuestras actividades en espacios como The Cannon. Su comunidad refleja una idea con la que nos sentimos profundamente identificados: aprender, crear, colaborar y crecer suceden mejor cuando las personas tienen un lugar donde encontrarse.
En Spanish Society no creemos que el aula deba ser un espacio aislado del mundo.
Creemos que la ciudad también enseña.
Que la cultura también enseña.
Que las personas también enseñan.
Y que aprender español cobra un significado mucho más profundo cuando ocurre en un lugar donde el conocimiento, la comunidad y la vida cotidiana se encuentran de manera natural.


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